¿Para qué mentir? Incluso de esta manera resultaba dificultoso prestar mi entera atención hacia sus lecciones. En el fondo, quería pensar que ella lo entendería dado que soy nativa de Estados Unidos, por lo que sus clases eran algo así como volver a lo que llamamos "Kindergarten" para aprender a restar y sumar... Por otro lado, yo entendía que mi presencia podría suponer un trabajo extra al tener que pensar en actividades que supusieran un reto para mí, pues la señora debía estar contando en los escasos meses que le quedaban para jubilarse. Por tanto, creo que debimos llegar a un acuerdo mutua sin necesidad de palabras para que me dedicara a otras actividades durante sus horas de enseñanza.
Y no, no incomodaba a nadie, por si pensabais que soy la típica alumna que distrae a otros compañeros. De hecho, después de dos meses en aquella isla colombiana, seguía con mi rutina solitaria: iba al instituto sola, realizaba actividades sola, merendaba y pasaba el "break" sola... Según mi padre, porque tengo un carácter serio. Y aunque no se lo admita directamente, en parte, es cierto. Y desde que él decidió dar prioridad a su carrera laboral, quizá más. Tampoco sentía la necesidad de encontrar aliados para hacer mi estancia más agradable en mi nueva vida colombiana, era capaz de divertirme y entretenerme por mí sola.
Mis pensamientos me volvieron a situar en el ambiente escolar tras este repaso mental de mi vida, y aunque la elección de la señora Hubble en cuanto al filme fue de lo más acertada, la aparente inquietud de una compañera, volvió a desviar mi atención. Kenya, que era como se llamaba, movía de manera acelerada los ojos, y dada la claridad de su color, podía percibir la continua dilatación de sus pupilas. Aproveché la oscuridad de la sala para aproximarme al pupitre de Kenya a gatas.
- Kenya, ¿estás bien? ¿me puedes contestar?- susurré, haciendo gestos con la mano delante de lo que suponía que miraba. Mi preocupación se incrementó cuando su rostro pasó de ser inexpresivo a ser de alarma.
- Pe-pe.. Pe-li-gro...- consiguió verbalizar Kenya tras paralizar su mirada, y abriendo mucho los párpados.
Ahora mi compañera parecía pasar por un profundo trance del que no podía escapar.
Gracias por seguir escribiendo, tenía muchas ganas de volver a leerte!Alt3 .)
ResponderEliminarWoW! Muy bueno, voy al siguiente 😏. Enhorabuena
ResponderEliminarMuchas gracias a los dos! :D
ResponderEliminarHacéis a esta escritora de pacotilla muy feliz ^^